domingo, 27 de mayo de 2012

Curados de espanto

Ya nada me sorprende. 
Estampita de San Carlos Divar,
vestido de Primera Comunión Judicial,
Patrón de los que viven como un cura sin serlo.
Esta semana hemos visto cómo el Sr. Dívar, (perdón por lo de señor), se queda más a gusto que un arbusto después de haber vivido a cuerpo de rey largos fines de semana en Marbella pagados por todos nosotros. El fiscal no ve que haya nada que investigar, que para eso es el Presidente del Consejo General del Poder Judicial (casi nada) y puede hacer lo que quiera. ¿Quién puede sospechar que veinte viajes en hoteles de lujo y cenas para dos no sean estrictamente laborales? Somos unos malpensados. Los veintiún miembros del Consejo han dejado clara su postura al respecto: cinco han pedido la dimisión de Dívar, frente a siete que han pedido que al que se eche sea al que hizo saltar la liebre por deslealtad (por chivato más bien). Después de esta desvergüenza tampoco me extraña que Gallardón diga que Dívar ha salido reforzado. Tiene razón, ha reforzado la penosa imagen que tiene la ciudadanía de cómo funciona el poder en España.

lunes, 21 de mayo de 2012

¿Democracia caducada?

Por fin empiezo a presentar distintas iniciativas que he conocido en la red que proponen cambios en el sistema actual y que aunque ninguna por sí sola puede resolver la crisis sistémica en la que nos encontramos, sí pueden arrojar luz sobre hacia dónde puede orientarse nuestro futuro.
El hecho de que las presente no significa que las respalde, ni que todas ellas me gusten al 100%, sin embargo hay enfoques que pueden hacernos reflexionar y seguir abriendo oportunidades de cara al futuro.  He agrupado las propuestas en tres grupos: cambios políticos, medidas económicas y cambios sociales. Hoy empezaremos por el primer bloque, la democracia virtual frente a la tradicional.

domingo, 13 de mayo de 2012

El que avisa no es traidor: lo que se avecina...

Como saben, llevo un par de semanas recopilando propuestas para salir de la crisis, para facilitar un cambio de modelo, pero antes de presentarlas en un próximo post quiero hacer una reflexión sobre los criterios para seleccionarlas. He llegado a la conclusión de que probablemente sólo tengan viabilidad las más radicales, las que parten del principio de que nunca más viviremos como en los últimos veinte años.

Las propuestas encaminadas a perpetuar lo que había sólo servirán para prolongar la agonía de un sistema en desintegración. Ese es el dilema de los gobiernos: tratar de mantener el sistema aún sabiendo que está muerto clínicamente. Hasta que se asuma que las medidas deben servir para generar un nuevo modelo económico y social seguiremos improvisando primeros auxilios para cadáveres. Cuanto más tiempo se tarde, mas recursos se habrán derrochado retrasando lo inevitable, un fin de ciclo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...