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domingo, 28 de octubre de 2012

Realezas y realidades

Como ya se habrán dado cuenta, ahora estoy escribiendo una vez cada 15 días. Aflojar un poco el ritmo me permite seguir escribiendo con ganas y sin agobios, así que espero que entiendan este cambio de frecuencia y que sigan visitando el blog como hasta ahora, incluso con más ganas si cabe.

La Casa Real:
De tanto escribir sobre la Casa Real hay gente que empieza a pensar que soy ultra republicana (menos mal que aquí no significa lo mismo que en EEUU). Pero lo admito: es verdad que me estoy convirtiendo en republicana, pero no me consideraba monárquica anteriormente.
Vamos, que era una cosa que te viene dada y que se asume sin planteártelo mucho, y más viniendo de una dictadura al lado de la cual la monarquía ha sido un bálsamo de transición, (que por cierto, ya va siendo hora de ir acabando con la dichosa transición que se nos está enquistando más que el propio Franco). Sin embargo, quiero destacar que lo curioso es que quienes me están convirtiendo en republicana son precisamente los miembros de la Familia Real.

viernes, 28 de octubre de 2011

Cambio de hora, cambio de vida. ¿Para qué?

Este domingo vuelven a cambiar la hora. Vuelven a quitarnos un trocito de vida de cada tarde.
Se acordarán de mí el lunes cuando salgan de trabajar y se les caiga la noche encima. Literalmente.

Es evidente que estoy en contra del cambio horario, pero no es un capricho. Además, aclaro que el que no me gusta es el horario de invierno. Lo único bueno de este cambio horario es la pereza, el tener la sensación (sólo por un par de días) de poder disponer de una horita más para remolonear en la cama. Y punto. El resto del efecto es acortar la disponibilidad de tiempo útil de luz a todos los ciudadanos y meterlos de golpe en la tristeza invernal.
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